Parece que fue ayer cuando nació Hugo, pero ya han pasado cuatro años. Cuatro años que han pasado volando y en los que todos hemos crecido de un modo u otro. El Sergio v1.0 de hace 4 años no tiene nada que ver con el Sergio que tuvo que reinventarse a2.0 en ese año 2006.
Hace hoy casi un mes que nació Eva y su nacimiento ha vuelto a hacernos brillar los ojos como sólo lo puede hacer el nacimiento de un hijo. Han quedado atrás unos meses de embarazo duro y los nervios de la incertidumbre, pero ahora son sólo recuerdos.
Toca reinventarnos de nuevo, toca adaptar la vorágine diaria de nuevo pero cuando las cosas se hacen feliz cuestan menos.
Abrazos